Vídeos relacionados:
La presencia de indígenas venezolanos en un campo de refugiados en Pacaraima, municipio brasileño situado en la frontera con Venezuela, desató las protestas de los indios brasileños que denunciaron trato de favor, según informó el diario El Mundo.
Cerca de esta ciudad hay hasta 26 comunidades en las que habitan cerca de 8.000 indígenas, que pertenecen a las etnias Macuxi, Wapichana y Taurepang, y algunos de ellos se manifestaron el sábado ante lo que consideran un trato discriminatorio.
Lo más leído hoy:
"Los políticos de Brasilia no se enteran de lo que pasamos aquí, sufrimos con la salud indígena y con la falta de educación. Todo va para ellos, pero nosotros somos brasileños y estamos abandonados", denunciaron al citado medio.
En este sentido lamentaron que el Gobierno de Brasil hace, desde años, oídos sordos a las peticiones para construir un hospital de medicina indígena, al mismo tiempo que criticaron el trato que reciben del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
La realidad es que los Warao salieron de Venezuela huyendo de los problemas que sufre el país y en la actualidad permanecen en territorio venezolano en el albergue Janokoida, donde tienen enfermería, una cancha de vóley en la arena y espacio al aire libre para que puedan cocinarse su propia comida.
"Son la población más vulnerable, los más castigados. Hace 30 años ya les expulsaron de sus tierras porque contaminaron sus ríos y poco a poco se fueron acercando a las ciudades. Cuando faltó la comida empezaron a emigrar hacia Brasil", explicó al medi español el coordinador del campamento, Alejandro Cacopardo, de Fraternidad Internacional.
Más de 1.200 venezolanos se marcharon de Brasil
Los indígenas de Brasil lamentaron que con la oleada migratoria han vuelto a las aldeas enfermedades como la malaria y el sarampión.
Estas protestas se producen en medio de un clima de hostilidad hacia los migrantes venezolanos. De hecho el pasado 20 de agosto más de 1.200 se vieron obligados a marcharse de Brasil tras los disturbios antiinmigrantes.
Los actos violentos se iniciaron a raíz del robo y la golpiza que sufrió un residente en su casa. Cuatro sospechosos venezolanos robaron 23.000 reales (unos 5.800 dólares) al dueño del restaurante, identificado solo como Raimundo. La víctima fue trasladado al hospital en estado inconsciente tras ser apuñalado y sufrir heridas en la cabeza.
Este suceso provocó un estallido violento con manifestantes obligando a cientos de venezolanos a cruzar la frontera a pie.
Archivado en: